Tipos de Tintes y Peinados

TIPOS DE TINTES Y DE PEINADOS CON RELACION AL ROSTRO


Hoy en día, la química cosmetológica permite que una mujer se convierta en rubia, morena o pelirroja, pero no hay que exagerar, porque los frecuentes cambios de tintes, pueden provocar alergias, reacciones que se manifiestan en migrañas, erupciones, pruritos, etc. Por lo tanto, no es aconsejable el empleo frecuente de tintes y menos todavía su aplicación casera. Por lo general, será siempre preferible la colaboración especializada del peluquero o de la esthéticienne, que poseen experiencia y práctica.


Los champús colorantes se pueden preparar en casa, con las modalidades descritas. Lo mismo que para los tintes, se escogerán productos renombrados de empresas serias y bien conocidas.
Se llama decoloración al procedimiento para aclarar y volver rubios los cabellos. Si se quiere hacer en casa, basta con emplear agua oxigenada a 24 volúmenes a la que se le añadirán 10 gotas de amoníaco por cada 100 cm. El oxígeno que se libera del agua oxigenada oxida y aclara los pigmentos capilares. Procediendo de la raíz hacia la punta, se bañan los cabellos con la solución indicada, separándolos antes en rayas de 1 cm., sirviéndose de un cepillito o de un pincel adecuados. La operación debe efectuarse con rapidez y procediendo de los cabellos frontales hacia los de la nuca. La duración de esta aplicación varía de 5 a 20 minutos. Después se lava la cabeza con un champú tibio acidulado con zumo de limón (algunas gotas) luego se aclara a fondo con agua y se repite la operación cuando, al continuar su crecimiento, los cabellos muestran en la base su color natural primitivo.


Es preferible, sin embargo, que la decoloración la haga siempre un peluquero de confianza, que sabrá muy bien, por su larga práctica, la intensidad que debe alcanzar la decoloración y lo que tiene que hacer para perjudicar lo menos posible el cabello. A la larga, empero, las reiteradas oxigenaciones debilitan el cabello, lo hacen más frágil y opaco, más quebradizo y semejante a la estopa.
Aludiremos de paso al hecho de que una loción de excelentes resultados como tónico capilar es la cerveza, que no deja ningún olor. Después de una sesión de ondulación permanente, coloración, lavado o decoloración, los cabellos agradecen que se los empape en una buena cerveza que se aplicará como un champú, a la temperatura ambiente, durante unos minutos.
Nosotros aconsejamos siempre a nuestras amigas que mantengan el tono original de sus propios cabellos, avivándolo, retocándolo, pero siempre con gusto y discreción.


No existen reglas definidas para saber qué colores del cabello casan mejor con la forma y el tipo del rostro. En general el maquillaje tiene que casar con el color de los cabellos y la forma del rostro, pero en algunos casos los especialistas aconsejan salirse de la armonía y dejarse guiar por la inspiración creadora. No obstante hay que tener presente que la naturaleza ha armonizado en todos los seres humanos el color de los ojos y los cabellos y que una coloración equivocada puede hacer antiestético el aspecto no sólo del rostro, sino de toda la persona. Por lo que al tipo de peinado respecta, éste depende mucho de la moda, pero existen límites estéticos a los que debemos atenernos. Aunque los cabellos sean muy bellos y su disposición sólo tenga una importancia secundaria, con todo, siempre es preferible cuidarlos bien y disponerlos de la manera que mejor pueda favorecer el tipo de rostro.

Los cabellos sueltos de las jovencitas, por ejemplo, ya no sientan bien a las mujeres de treinta años, del mismo modo como las mujeres menuditas tienen interés en llevar un peinado que las haga más altas, mientras que las que ya lo son suelen recogerse los cabellos sobre la nuca. Las mujeres finas, de líneas delicadas, pueden soltarse o desparramar sus cabellos, mientras las robustas deberán evitar los flequillos y llevar el cabello muy estirado hacia atrás, para que la línea del cuello no parezca aún más gruesa. Es importante la relación entre el tipo y color de los cabellos con el peinado. Los cabellos rebeldes y oscuros, lo mismo que los rojos, se peinan en amplias bandas no rizadas. En cambio, en los rubios los rizos producen bonitos reflejos bajo la luz.


Los cabellos grises con una cara joven son bellísimos, si se llevan bien cuidados y arreglados.
Los peinados demasiado rebuscados no son aptos para las horas de trabajo. Únicamente son compatibles con las grandes ocasiones. El tocado debe adaptarse no solamente al rostro, sino al tipo y los colores del vestido, y, en algunos casos, al sombrero.


Tomando como patrón estético el rostro ovalado, el peinado debe ensanchar el demasiado alargado y estrechar el demasiado ancho. En una cara de facciones regulares estará que ni pintiparado el peinado recogido sobre la nuca. En las caras cuadradas, triangulares y en forma de corazón, la disposición del peinado debe corregir la forma del rostro Con una frente baja, ancha, y unos pómulos abultados, los cabellos se recogerán de preferencia hacia la parte alta de la cabeza. Con unas mejillas chupadas serán preferibles los cabellos recogidos bajo las orejas. Para los rostros rubicundos, redondos y mofletudos, los cabellos se recogerán en la parte alta de la cabeza, a fin de alargar el rostro, sin rizos ni flequillos. En el caso de que se marquen ondas, éstas deben ser cortas y frecuentes para las caras angostas, y más espaciadas y largas para las anchas. También posee una importancia particular la crencha. En las caras redondas y anchas, aquélla debe ser alta; central o a la izquierda en las caras perfectamente ovaladas; baja en las caras delgadas. Se han escrito libros sobre la técnica y la estética del peinado. Enviamos a las lectoras exigentes a estas obras.