Productos para las pestañas

PRODUCTOS PARA LAS PESTAÑAS


Ya han pasado los tiempos en que pintarse los ojos estaba muy mal visto y sólo las mujeres de unos cuarenta años tenían derecho a subrayarlos ligeramente para disimular los años. En realidad era un contrasentido, ya que el maquillaje de los ojos realza mucho más los párpados lisos que los estropeados. Hace unos años, la ola de independencia de las jóvenes se tradujo concretamente en un maquillaje excesivo y, a pesar de su primitiva indignación, las madres han seguido también en cierto modo este movimiento. Hoy los maquillajes para los ojos entran a formar parte de cualquier tocador normal y al antiguo exceso ha sucedido el equilibrio. En la actualidad, toda mujer debe conocer cómo se han de emplear estas paletas mágicas.


La máscara, cosmético o maquillaje de pestañas («Rimmel» no es más que una marca) consigue el efecto de colorear y curvar las pestañas y suele presentarse en formas diversas:


a) Máscaras en pastillas: se aplican con un cepillito humedecido en agua. Hay que tener cuidado al seleccionar la marca, pues algunas son de mala calidad y pueden irritar, producir ardor en los ojos a causa de la humedad y finalmente desteñir. Las que más convienen son las compuestas de trietanolamina, más suaves, en su mayor parte imborrables y que resisten las lágrimas y el agua del mar.
b) Cremas en tubo: son grasas, no desecan las pestañas y no se corren, pero resulta difícil separarlas después de aplicada la pomada, debido a lo cual hay que extender una pequeña cantidad sobre el pincel bien seco.
c) Líquidos: su presentación tiene una forma parecida al bolígrafo y son largos tubos en los que al quitar la contera se saca una cánula o un pincelito en forma de espiral impregnado de cosmético. Con este sistema se evita el uso del cepillo y el agua, las pestañas se separan muy bien y su aplicación es muy rápida; además, el untar la mínima cantidad de cosmético evita los embadurnamientos. Como abulta poco y se cierra herméticamente, puede llevarse en el bolso con toda comodidad sin correr el riesgo de que se derrame ni se ensucie. Hay quienes dicen que a la larga provoca la caída de las pestañas débiles y que a veces se escapa o se seca antes de haberse acabado. Aunque todo esto no deja de ser cierto, también es verdad que es bastante difícil realizar una fórmula de cosmético con una fluidez suficiente para que corra bien sin presentar ciertos inconvenientes.


Existen asimismo líquidos presentados en forma de lapiceros, que llevan pequeños filamentos de seda o pelillos de cisne incorporados al cosmético y que, al depositarse sobre las pestañas, las hacen más largas y espesas. Resulta menos artificial que llevar pestañas postizas y producen un notable alargamiento; sin embargo, tienen el inconveniente de que al secarse y con el movimiento de los párpados es fácil que estos pelillos se desprendan, debido a lo cual su empleo no resulta demasiado práctico. También existen en cajas; en este caso, se cogen los plumones con la brocha impregnada de cosmético en pasta y se los coloca en el extremo de las pestañas.


Cuando se emplea un cosmético compacto, conviene colocar el espejo, a ser posible de aumento, sobre una mesa, pues de este modo se pueden doblar mejor las pes¬tañas y el cosmético no cae a los ojos. En primer lugar hay que empolvar las pestañas y a continuación extender el cosmético con un cepillito de una sola hilera de pelos y ligeramente humedecido, de modo que no se forme espuma ni se pegue.


Conviene pasar dos o tres capas sucesivas, lavando cada vez la brocha para que no se aglomere, e inmediatamente separar las pestañas y rizarlas con otro cepillo de dos hileras, que debe estar siempre seco y limpio, o incluso con un peinecito para pestañas o un cepillito especial en forma de hisopo. Si es preciso, antes de proceder a separar las pestañas, se quita el excedente de líquido.
Para alargar la línea de los ojos conviene cepillar las pestañas al sesgo, es decir, hacia el exterior del ojo, y si, por el contrario, lo que se pretende es conseguir una forma más redonda, hay que cepillarlas hacia arriba.


El cosmético negro envejece y endurece las facciones, por lo cual sólo es aconsejable para personas con los ojos muy claros y sin hundir o con grandes ojos negros de mirada dulce. Aparte de estos casos, en general es más favorecedor un azul marino o un castaño oscuro. Una jalea incolora basta para dar brillo a las pestañas largas y oscuras, sobre todo si además son espesas.
Si nunca se debe abusar del cosmético, mucho menos cuando la persona que lo emplea es muy morena, ya que un excesivo maquillaje de ojos le daría un aspecto vulgar.