Productos para bordear las pestañas

PRODUCTOS PARA BORDEAR LAS PESTAÑAS


Los productos que subrayan el borde de los párpados a lo largo de las pestañas dan mayor vida y expresión a los ojos. Existen en diferentes formas, pero cualquiera de ellas debe utilizarse para modificar la línea natural de los ojos, porque es una operación delicada que sólo deben ejecutar las profesionales.


Los lápices de maquillaje (negro, marrón, gris) son baratos y fáciles de manejar, pero a veces resultan perjudiciales para las pieles frágiles. No deben elegirse demasiado grasos, para evitar que se corran; además, la punta tiene que ser ligeramente biselada, lo cual se consigue afilándolos con una cuchilla de afeitar, pues con el empleo del sacapuntas la mina quedaría demasiado dura y puntiaguda.


Los portaminas con recambios y un sacapuntas incorporado son más elegantes para llevar en el bolso, y cumplen una doble o triple finalidad según la mina que se les coloque: para párpados, cejas o labios.
Los eye-liners son maquillajes semifluidos de la misma familia química que el maquillaje base, de la cual se diferencia en el tono y la consistencia. Se aplican con un pincel fino de pelo de marta suave y bastante largo. Con' el eye-liner se obtiene un trazo más matizado y fino que con el lápiz. Es también más duradero y no se corre. Se extiende con el pincel, en una capa finísima, sin estirar la piel. Tiene los inconvenientes de que suele secarse en el frasco, es bastante caro y su aplicación requiere cierta destreza. Los eye-liners llamados express se secan inmediatamente después de su aplicación y forman como una ligera película plástica que se levanta con una pasada de los dedos, sin necesidad de desmaquillador. Gracias a su empleo fácil y rápido y a su aspecto lacado y brillante agrada a algunas personas, pero el trazo no puede matizarse tan bien como con los eye-liners clásicos y a veces es más duro y con tendencia a secarse.


Los maquillajes compactos o cakes se extienden con un pincel como de acuarela mojado. Permiten dar un tono más o menos intenso y trazar una línea más o menos gruesa. Sin embargo, su aplicación es minuciosa y en su lugar puede utilizarse con toda tranquilidad la máscara.


Para realizar este aspecto del maquillaje se dibuja un trazo fino que vaya de uno a otro extremo del ojo, siguiendo las pestañas, y sin dejar separación entre éstas y el dibujo. Se sujeta con un dedo el extremo del párpado para que la zona no se desplace y se traza a todo lo largo de las pestañas, con lápiz o pincel, una línea fina como un hilo y sólo algo más gruesa en el extremo exterior. Es preciso utilizar el perfil del pincel, preferentemente puntiagudo. Los bordes inferiores deben perfilarse en caso de que los ojos sean saltones y las cejas descoloridas o poco pobladas.


Cuando el rasgo se prolonga en forma de ala o en sentido horizontal hacia las sienes, el perfil queda cortado y da un aspecto de más edad y poco natural. Tampoco es aconsejable trazar un rasgo hacia arriba para disimular los ojos caídos, porque por contraste acentúa su propia forma.


El color negro es por lo común duro, debido a lo cual es preferible emplear tonos oscuros o intensos, menos agresivos, como el azul marino, el marrón, el verde y el azul o gris oscuro. El gris armoniza con todos los tonos de iris y conviene a cualquier edad, muy especialmente a la edad madura (pero debe prescindirse de él en caso de ojos hundidos u ojeras oscuras).