Patas de Gallo y Bolsas bajo los Ojos

PATAS DE GALLO Y BOLSAS BAJO LOS OJOS


Las patas de gallo son diminutas arrugas que se forman junto a las comisuras de los ojos. Hacen falta productos especiales (aceites con substancias bioestimulantes, sueros, cremas hormonales, etc.), aplicados con masajes adecuados, ligeros y delicados para eliminarlas en lo posible. Se aconseja también la aplicación de compresas empapadas en infusiones de té, de hojas de avellano, de hiedra y de agua destilada de hamamelis o de extractos placentarios y embrionarios.
Las bolsas bajo los ojos se forman a consecuencia de la infiltración de un suero acuoso bajo la dermis y la hipodermis, hinchando así los párpados y en particular la zona situada bajo los párpados inferiores.
Muchas veces la causa de esta acumulación de suero (y no de grasa, como afirman equivocadamente algunos autores) se debe a trastornos hormonales, del hígado, de los ríñones o también del sistema circulatorio y solamente un médico podrá indicar el tratamiento adecuado para eliminarla.
Sin embargo, en espera de resultados terapéuticos verdaderamente tales, pueden practicarse con toda utilidad los tratamientos cosméticos.


En este caso, como para las arrugas, son también muy buenos los sueros, los aceites y las cremas contra las arrugas, a base de bioestimulantes cutáneos y las máscaras vegetales combinadas con aceites biocatalizadores de la actividad metabólica celular. Con estos productos se consigue una eliminación lenta y gradual de las infiltraciones que se han producido en los tejidos.
En cambio, se deben emplear con mucha prudencia los astringentes. Un sistema sencillo pero eficaz de deshidratación consiste en aplicar a la cara compresas empapadas de una solución saturada de sal común. Con el contacto prolongado, se produce, por un fenómeno de osmosis, una descongestión lenta del cutis.

Existen también preparados vegetales de rápida acción normalizadora para las bolsas bajo los ojos, defecto para el que, sin embargo, tiene importancia capital una vida ordenada, mucho reposo, no leer demasiado y especialmente de noche y el masaje facial diario.
En este caso también puede acudirse en última instancia a la cirugía estética.