Maquillaje y Tipos

FORMAS DEL ROSTRO Y SU MAQUILLAJE


Además del óvalo clásico, el rostro puede tener diversas formas características, que hemos agrupado en nueve tipos distintos.


CARA REDONDA
Casi circular, frente redondeada, mejillas llenas, mentón que se esfuma en las mandíbulas. En esta forma de cara casi todas las líneas del maquillaje deben tender hacia arriba. (Recordamos, a este propósito, que todo cuanto tiende a subir, en el maquillaje, rejuvenece). Para una cara redonda es necesario aplicar una base más oscura siguiendo el contorno de las mejillas, mientras el colorete, como ya hemos indicado, deberá aplicarse en la parte exterior de las mejillas, en la zona donde la base del maquillaje es más oscura. Las cejas serán oblicuas y realzadas; el rouge del labio superior más acentuado que 'el del inferior. El peinado debe elevarse sobre la frente; nunca raya en medio, sino a un lado o mejor aún suprimirla del todo. Hay que evitar además escotes redondos, collares ceñidos y pendientes.


CARA OVALADA
En las caras ovaladas los pómulos son el rasgo dominante, mientras la curva del contorno se suaviza hacia la frente y el mentón. Estas caras necesitan una base uniforme. Las cejas deben tener una curva suave, natural. El colorete debe aplicarse desde el centro de las mejillas hacia las sienes. En los labios, el rouge debe seguir el contorno natural del labio superior y ser redondeado en el inferior. Siendo este tipo de cara más formal (el famoso óvalo perfecto) es fácil adaptarle cualquier tipo de peinado; por lo tanto, se puede llevar la raya en medio o al lado y cabellos cortos o largos.


CARA TRIANGULAR
Cara breve, frente y mejillas más bien anchas, barbilla estrecha y puntiaguda o alargada. Si el mentón fuese corto, habría que darle una base clara; si fuere largo se aplicará una base oscura en la frente y el mentón. El colorete deberá aplicarse en los pómulos difuminándolo hacia las sienes. No conviene resaltar la frente pintando las cejas en punta, sino que éstas seguirán una línea suavemente redondeada.
Si la frente fuese espaciosa se acercarán un poco las cejas. La sombra para los párpados se aplicará arriba, bajo la arcada supraorbital. Debe escogerse un peinado que ensanche el mentón y no la frente: por lo tanto, se llevarán cabellos largos y esponjados con mechoncitos suaves arreglados sobre la frente.


CARA CUADRADA
La línea de la frente y de las mandíbulas es tan ancha como la de los pómulos. El propósito del maquillaje consiste en redondear y suavizar las formas. Por lo tanto se aplicará una base más oscura en las mandíbulas, como se indica en el dibujo. El colorete para las mejillas se aplicará lateralmente, difuminándolo hacia la base más oscura. La boca se pintará según líneas suaves, acentuando el rouge particularmente en el labio inferior. Las cejas serán curvadas y largas. El sombreado se aplicará oblicuamente en los párpados, con la punta dirigida hacia el exterior y hacia arriba. La cara se suavizará con un peinado que no la ensanche; por lo tanto hay que llevar los cabellos, suavemente levantados sobre la frente y sin raya.


CARA PIRIFORME
La cara en forma de pera presenta las siguientes características: frente angosta, mandíbulas anchas, mentón lleno. Se aplicará una base oscura en las mandíbulas y el mentón; el colorete debe subir hacia las sienes y difuminarse hacia abajo. Por lo tanto, se aplicará el colorete en forma triangular, haciendo resaltar el difuminado hacia el exterior. El rouge de los labios se debe limitar únicamente a poner de relieve su contorno natural. El peinado debe llevarse alto, corto y ahuecado.


CARA CORTA Y ANCHA
Se aplicará el colorete lateralmente, empezando por arriba y difuminándolo hacia abajo, hasta el mentón. Después se aplicará una base oscura en la misma dirección del colorete. En la nariz una base clara, difuminada. El rouge para labios será suave. El labio inferior debe ser más redondeado y marcado; los cabellos se llevarán cortos, altos sobre la frente y ahuecados.
Naturalmente, la clasificación de los rostros no siempre resulta fácil y a veces cuesta encajar a una cara en uno de los tipos descritos. En realidad, existen diversas formas intermedias entre las reseñadas, y entre éstas hay también una gama casi infinita de variaciones. Para tener una idea bastante exacta de las propias características faciales y las posibles correcciones que se les pueden aplicar, consulten la tabla siguiente:


1. Medir con una regla o metro rígido la longitud del rostro, desde la raíz de los cabellos hasta el extremo del mentón.
2. Medir la anchura de la frente.
3. Medir la distancia existente entre una mejilla y otra.
4. Medir la anchura de las mandíbulas.
5. Puntear todas estas medidas en una hoja de papel.
6. Por último, dibujar el contorno del rostro sirviéndose de todas estas líneas punteadas.


Mediante esta operación se tendrá el contorno exacto del rostro; este dibujo permitirá estudiar con bastante facilidad los rasgos característicos, los posibles méritos o defectos a fin de acentuarlos o atenuarlos, respectivamente, restableciendo unas proporciones armoniosas con un maquillaje que servirá verdaderamente y en todos los casos para distinguir vuestro tipo.