Maquillaje para luz artificial

MAQUILLAJE PARA LUZ ARTIFICIAL


El maquillaje no puede ser el mismo para el día que para la noche. No se trata de un principio de elegancia, sino de una necesidad impuesta por la iluminación, natural o artificial. La luz artificial por violenta que sea es siempre menos resplandeciente que la del día y por esta razón hace perder al maquillaje el 30 por ciento de su intensidad. Debido a ello, por la noche deben emplearse tonos más intensos. Por otra parte, la luz artificial descompone y absorbe los colores haciendo que los tonos claros resulten apagados y los frescos parezcan mates, y, por el contrario, los tonos falsos o artificiales que a la luz del sol resultan agresivos, adquieren a la luz artificial todo su valor (los rojos violáceos, frambuesa, maquillajes de perla, nacarados, etc.).
La luz artificial realza los maquillajes brillantes y la natural, los mates.


LUZ ARTIFICIAL
La luz eléctrica aviva los colores cálidos (naranja, rojo, amarillo), ya que ella misma los lleva en su composición, y falsea y deforma los tonos fríos, a base de violeta, azul y verde, que se vuelven grisáceos (así las venas azules parecen, por ejemplo, oscuras y grises). Conviene atenuar los colores rojos, que pueden ser todo lo intensos o nacarados que se desee pero nunca profundos, y evitar los tonos naranja. Deben elegirse fondos de maquillaje claros y luminosos, pero no demasiado rosados, especialmente cuando se posee una piel con tendencia a enrojecer con el calor o se tiene la tez rosada. En caso de cutis pálidos o amarillentos lo mejor es limitarse a un tono ligeramente rosado. Por la noche pueden utilizarse maquillajes para los párpados beige, azul o verde. En el momento de comprarlos es importante mirarlos a la luz eléctrica para evitar posibles sorpresas.
La luz fluorescente, más cargada de azul que de rojo, al contrario de la eléctrica, activa el azul y reduce y mata los colores como el rojo. Amarillea la piel y el blanco de los ojos y da un tono cetrino. Así pues, es preciso corregir su acción con un complemento de rosa o de dorado que proporcionan un ambiente cálido. El maquillaje debe ser a base de tono fuerte, beige, ocre rosado o dorado; polvos rosas; colorete y labios de un rojo cálido y profundo. Las bases de maquillaje se decoloran y los maquillajes azules tienden a verde. Sólo la luz fluorescente, llamada «blanco lujo» o «luz de día», que es más anaranjada (porque lleva un suplemento de rojo) da al rostro y al maquillaje-un color agradable.
La luz de las velas, en la misma línea que la de las lámparas incandescentes, es algo más rosada y favorecedora, pues borra los defectos y las sombras suavizan los rasgos. En tal caso se debe usar un tono de labios claro.


LUZ DEL DIA
Los cielos grises de invierno armonizan con los colores fríos : azules, grises, plateados, rubíes, rojos, rosas azulados y malvas. En invierno el color naranja resulta chillón, y el albaricoque y el mandarina, así como el verde fuerte en los párpados desentonan; en los países nórdicos se emplean instintivamente maquillajes tirando a azul y bases y polvos muy rosados que iluminan la tez, pues la luz amarilla (la de la nieve), al ser muy resplandeciente achata los rasgos. Conviene además aclarar el bronceado de los deportes de invierno (generalmente de tono más oscuro que el de verano) con bases de maquillaje beige rosado o albaricoque y un color de labios cálido, franco y brillante.
Con el cielo claro del verano y las irradiaciones doradas del Sol armonizan los colores cálidos: amarillos, rojos y tonos de frutas y de flores, como el naranja, albaricoque, capuchina, geranio y amapola. En los países del Sur suelen gustar los lápices de labios de colores vivos, más en armonía con la tez de color mate. Hay que tener también en cuenta la acción solar sobre la piel. Si, por ejemplo, una persona se broncea en un tono muy oscuro (tipo latino, de piel mate) debe pintarse los labios de un rosa oscuro, y si el bronceado es dorado (tipo nórdico, de piel clara), de un rojo anaranjado, por ejemplo. En el mar deben evitarse las bases de maquillaje beige.