Maquillaje para los parpados

MAQUILLAJE PARA LOS PARPADOS


Este tipo de maquillajes se emplea para sombrear el párpado superior. Durante el día, con la luz natural, conviene no abusar de ellos, porque destacaría su aspecto un poco sofisticado. Son los únicos maquillajes que no se limitan a reforzar o imitar los tonos naturales, sino que deliberadamente muestran su artificio (porque en realidad no hay quien tenga los párpados azules o verdes). Las sombras de párpados se presentan también en formas diversas :


a) Maquillajes grasos (cremas): son los que más se emplearon al principio, pero poco a poco han ido quedándose anticuados porque, a pesar de ser bastante fijos, debido a su excesivo espesor hacen los párpados menos ligeros y acaban amontonándose en los pliegues. Además, si se frota el párpado para hacerlos penetrar se corre el riesgo de que se produzcan irritaciones.
b) Maquillajes líquidos: de aplicación más fácil, se dan con la varita que va unida al tapón o bien se extienden dos o tres capas con un pincel y se difuminan en se guida. Con ellos se consigue un tono menos marcado se evita la hinchazón de los párpados que podría derivarse de la aplicación continuada de una sustancia grasa Tienen el inconveniente de que no se puede modificar la intensidad del tono y que son muy poco prácticos para los viajes.
c) Maquillajes en barra: son pastas presentadas ei tubo, lo mismo que las barras de labios. Se pueden emplear sin necesidad de mancharse los dedos y son muy cómodos para llevar en el bolso. Sin embargo, el roce que se requiere para extenderlo bien podría, con el uso diario, perjudicar a los párpados, y además son difíciles de matizar. Dan muy buenos resultados para rehacer el maquillaje.
d) Polvos compactos: se extienden con un pincel como los de acuarela. El tono puede hacerse más o menos sostenido según se diluya mucho o poco, lo cual permite un maquillaje muy matizado. El producto se aplica con un movimiento rápido y preciso, sin estirar la piel, en forma de una ligera capa. Su único inconveniente es que precisa utilizar agua.
e) Polvos prensados: están presentados en cajas planas y se aplican con pincel seco (ancho y plano o redondeado). Su calidad permite unos tonos muy difuminados y un maquillaje suave y bien adherido a la piel. Son rápidos y fáciles de aplicar, no se depositan en los pliegues de los párpados, pero quizá son menos fijos que los productos anteriores.


Los maquillajes mates abrillantan los ojos y, por el contrario, los brillantes, al estar situados junto al ojo, ya de por sí brillante, atenúan su resplandor. Para que los párpados, las cejas y las pestañas brillen sin estar coloreados es preciso emplear jaleas incoloras.


Con objeto de que el maquillaje se fije bien, hay que empolvarse en primer lugar los párpados o bien emplear una base de maquillaje. El maquillaje propiamente dicho se aplica con pincel, con la yema de los dedos o con su varilla y debe difuminarse con el dedo en sentido oblicuo hacia arriba y hacia afuera, dejando el toque más marcado en el lado interno y disminuyendo en intensidad a medida que se llega a la sien. Las personas que tienen los ojos bastante juntos deben comenzar el maquillaje en la mitad del ojo, y las que los tienen separados tienen que maquillarse todo el párpado, pero levemente, intensificando el tono hacia el nacimiento de la nariz.


Durante mucho tiempo se ha hecho armonizar el maquillaje de los ojos con el tono del iris: azul, verde o castaño más o menos dorado (el verde suaviza a veces los ojos fríos de mujeres de cabellos negros, por ejemplo). El azul oscuro va bien con ojos negros. Pero hoy día todos estos tonos resultan artificiales y se prefieren tonalidades más parecidas a la de la naturaleza, como el color carne, beige o pajizo, rosado, etc. Algunas maniquíes sólo usan la base de maquillaje, pero más reforzada en los párpados que en el resto de la cara. Estos maquillajes claros agrandan los ojos y disimulan las primeras arruguitas, que destacan, en cambio, con los maquillajes coloreados.


Los maquillajes de oro y plata, nacarados, irisados, etcétera, son bastante sofisticados y únicamente se emplean por la noche. De entre ellos, el oro va bien a las rubias o a las castañas y el plata para las morenas o rubias ceniza. El verde resalta sobre fondo oscuro y el azul nacarado sobre fondo claro.