Los Cabellos Blancos y los Tintes

LOS CABELLOS BLANCOS Y LOS TINTES


Clara señal de vejez, las canas, como las arrugas, aparecen con los años, aunque en algunos casos pueden presentarse después de una gran emoción, una enfermedad nerviosa, o un dolor extremado.
Los cabellos blancos están despigmentados, o sea que la melanina ha dejado de formarse en el laboratorio bioquímico de la papila y del bulbo, sin duda a causa de una disminución en la actividad de las glándulas endocrinas (hasta tal punto, que ciertos tratamientos hormonales pueden devolver la pigmentación temporalmente a los cabellos blancos).


A pesar de que periódicamente se anuncian específicos maravillosos para evitar, o retardar, la aparición de las canas, que nosotros sepamos, no existe ningún remedio para impedir su aparición. Por lo tanto, hay que aceptarlas tranquilamente, puesto que no afean un rostro joven, o bien decidirse a teñir el cabello.


Se ha discutido largo y tendido sobre la toxicidad de los tintes para el cabello; en realidad, sólo hay que temer aquellos productos no bien controlados y que pueden provocar inconvenientes incluso graves. Pero hoy estos tintes se preparan con criterios racionales y pueden emplearse sin miedo, si la prueba de sensibilización resulta negativa. Esta prueba consiste en la aplicación sobre la piel, limpiada previamente con alcohol, de una pincelada de tinte, observando si en el espacio de 48 horas se produce alguna reacción o algún enrojecimiento sospechoso. Si nada sucede, es de presumir que la aplicación será inofensiva. Desearíamos que se prefiriesen los colorantes aprobados por las asociaciones internacionales de químicos cosmetólogos y sobre todo, los procedentes del reino vegetal.

Los tintes, aplicados a los cabellos desde tiempos antiquísimos, son una necesidad social y actual, porque en muchas profesiones es importante aparentar juventud. Pero hay que proceder con prudencia, empleando productos seguros, y evitando teñirse los cabellos durante la menstruación, pues en este período la sensibilidad alcanza su punto máximo. Incluso durante la menopausia hay que proceder con mucho cuidado, por las mismas razones. No se aconsejan tampoco los tintes en caso de nefritis crónica, anemia, embarazo, o mal estado general de salud.

También desaconsejamos los tintes en época de abundante caída del cabello, para no acentuarla aún más. En cabellos normales y de individuos en plena salud, los tintes buenos no producen ninguna acción nociva, ni tampoco ejercen influencia alguna sobre la calvicie, pese a lo que cree el vulgo.