La Caspa

LA CASPA


La descamación natural del cuero cabelludo que libera continuamente células muertas planas, la probable acción de ciertos microbios saprofitos y en algunos casos una tendencia muy marcada a la descamación, son las causas fundamentales de la caspa que se produce en proporciones anormales tanto en los casos de cabellos grasos como en los de cabellos secos.


Según de cuál de los dos casos citados se trate, se pueden tener escamas córneas grasas (cuya identidad se descubre con un papel de fumar, en el que dejan una huella grasa) y escamas córneas secas (que no dejan huella alguna en el papel de fumar). Los tratamientos aconsejables en caso de exceso de caspa son ante todo un buen cepillado de los cabellos, siempre de la manera más racional, con cepillos de cerdas de puerco, jabalí o nilón suave, que se puedan lavar después de utilizarlos varias veces, para tenerlos siempre perfectamente limpios. Echando el cabello hacia adelante, con la cabeza agachada, hay que cepillarlo mechón por mechón, formando surcos sucesivos en la cabeza. Hay que airear así los cabellos, cepillándolos de manera que el sebo se distribuya por igual en toda su longitud. Es importante eliminar la caspa capilar no sólo por razones elementales de higiene, sino porque su presencia excesiva y prolongada puede predisponer fácilmente el cuero cabelludo a la calvicie. Se aconsejan varias lociones contra la caspa, algunas a base de selenio, de brea, de resorcina, pero en nuestra opinión, las lociones a base de esencias aromáticas y de extractos vegetales continúan siendo las mejores.