La caida del cabello

LA CAÍDA DEL CABELLO


La mujer se halla mucho menos sujeta que el hombre a la caída del cabello. En general son los tratamientos decolorantes, el mal funcionamiento de las glándulas sebáceas, los lavados excesivos con jabones alcalinos los que provocan la caída del cabello en las mujeres, mientras que en los hombres actúan otros factores (carencias hormonales, factores hereditarios, etc.). Sin embargo en ambos sexos por igual los trastornos nerviosos del sistema simpático, pueden provocar caídas de cabello más o menos graves y más o menos continuadas. Si al peinarse por la mañana los cabellos que quedan retenidos en el peine empiezan a superar el número de 30-50, podremos decir que nos hallamos, sin lugar a dudas, ante una situación anormal, y lo primero que hay que hacer es consultar a un dermatólogo especialista.

Una mujer normal posee alrededor de 250 cabellos por centímetro cuadrado, y en total de 100 a 120.000 si es morena, 130.000 si es rubia y 90.000 si es pelirroja. Pero la pérdida de cabello reduce muchísimo estas cifras y es lógico que se empleen todos los tratamientos posibles para contrarrestarla.
Los sombreros demasiado apretados, los temperamentos demasiado emotivos, los sustos frecuentes, por no citar más que algunos ejemplos, provocan una acción constrictora de los vasos sanguíneos y son causas muy plausibles de la caída del cabello. Pero la excesiva secreción de sebo también produce los mismos resultados y por esto, en los casos de seborrea, hay que tener el cuero cabelludo lo más limpio posible de caspa. Pero la falta en la sangre de determinados elementos tróficos (o sea nutritivos) necesarios para la vida de los cabellos, también pueden afear el cabello y provocar su caída. Hasta hace algunos años, los médicos opinaban que no se podía hacer absolutamente nada para evitar la caída del cabello y sobre todo para fortificarlo y hacerlo crecer de nuevo.


Hoy en día la cosmética ha efectuado progresos enormes en este terreno y se están efectuando estudios aún más prometedores. Por primera vez un científico, el norteamericano Lubowe, en su libro Nuevas esperanzas para los calvos, ha pronunciado palabras de esperanza por lo que respecta al crecimiento de los cabellos. Acto seguido enumeraremos las principales clases de productos que permiten abrigar estas esperanzas.