Cuidado del Cabello

NUTRICIÓN DEL CABELLO


Las proteínas, y en particular la queratina, son los elementos constitutivos fundamentales del cabello y por lo tanto un régimen a base de alimentos proteínicos dará una mayor vitalidad y brillo al cabello. Por lo tanto, habrá que comer de preferencia carne, pescado, huevos, legumbres y en particular judías, habas, lentejas y guisantes, sin descuidar la fruta, rica en vitaminas.
Más de una vez hemos admirado a estos bellos y graciosos roedores, de pelaje sedoso y brillante, que son las ardillas. Su instinto les ha llevado a encontrar, en los piñones y las nueces, por los que sienten predilección, las proteínas, los aceites y las vitaminas que más les conviene. En cambio, basta dar menos proteínas y menos verduras a los animales cubiertos de una lustrosa piel, para ver cómo su pelaje se hace opaco y cae. Los faisanes y los pavos reales, alimentados con huevos de insecto, ricos en vitaminas y proteínas, muestran un plumaje de vivos y brillantes colores, mucho más llamativo de lo que sería si tuvieran una nutrición normal.


Las vitaminas A, E, F, H, el grupo B, lecitina, pero sobre rodo los aminoácidos en forma esterificada del tipo de las vitaminas, son hoy en día las más importantes materias primas para el tratamiento del cabello por vía externa.


LOS BIOACTIVADORES DEL CRECIMIENTO CAPILAR
Además de las substancias nutritivas del cabello, tienen también importancia otras substancias, recientemente descubiertas, que activan las funciones de la papila, permitiendo así normalizar el metabolismo y hacer crecer o brotar nuevamente el cabello.
Sabido es que los bioactivadores cutáneos estimulan los procesos vitales, pues contienen en un estado de máxima concentración aquel potencial biológico todavía tan misterioso para el químico que se llama fuerza vital.


Por este motivo son muy empleados actualmente en las cremas contra las arrugas, con el fin de reactivar las funciones cutáneas debilitadas y deficientes y para volver a la normalidad estados patológicos cutáneos. Por lo tanto, es lógico que estos bioactivadores se hayan incluido también en los tratamientos para el cabello débil o en vías de caída, o bien para provocar su crecimiento. Recordamos en particular:


1. Algunas hormonas anabolizantes neutras, es decir, ni masculinas ni femeninas. Se consiguen excelentes resultados combinadas con substancias nutritivas.
2. Los extractos embrionarios, placentarios y las estimulinas animales y vegetales.
3. La jalea real de las abejas, que da óptimos resultados para tratamientos por vía interna y externa.
4. Las hormonas vegetales.
5. Los aceites de gérmenes de semilla y los zumos extraídos de semillas germinadas, cargados de potencia vital.
6. Los extractos microsómicos de mitocondrias, a base de ácidos nucleicos y de enzimas celulares.
7. Los complejos de enzimas, de acción selectiva, con vistas a su actividad específica sobre las papilas capilares.
8. Los complejos de oligoelementos más o menos numerosos que pueden intervenir favorablemente en el metabolismo papilar.
9. Los complejos oxigenados, activadores de la respiración de las células sometidas a la síntesis de crecimiento.

MASAJES Y FRICCIONES
El masaje, como es sabido, activa la circulación periférica y en consecuencia está muy indicado para la nutrición fisiológica del bulbo capilar.


En el caso de una caída incipiente del cabello, que puede causar alarma y preocupación, además de los tratamientos exógenos indicados, se aconsejan masajes dos veces al día durante 15 minutos con o sin ayuda de lociones especiales, de una manera delicada, circular o elíptica, mejor aún siguiendo surcos que se pueden trazar con el peine, de una manera lineal o sucesiva. Estos masajes pueden efectuarse personalmente o con ayuda de otra persona, siempre con las yemas de los dedos ejerciendo un delicado contacto, sin una presión excesiva. El masaje de percusión, con la punta de los dedos o con un cepillo de cerda auténtica, con golpecitos seguidos sobre el cuero cabelludo, también es aconsejable. No tarda en provocar una sensación agradable de calor, indicio de una nueva y reactivada circulación subcutánea del cuero cabelludo.


Otro tipo de masaje a pellizcos consiste en empujar con las yemas de los dedos el cuero cabelludo hacia el pulgar ejerciendo cierta presión.
Se trata de verdaderos pellizcos más o menos suaves que, como los métodos precedentes, atraen la sangre hacia la red subcutánea. Finalmente, el automasaje es muy racional y se inicia, con los dedos bien extendidos, desde ambos lados de la nuca, subiendo, sin cesar de dar masajes, por el cuero cabelludo hacia la parte superior lateral del cráneo, hasta efectuar el masaje total de toda la cabeza durante 5 minutos por lo menos dos veces al día. Lo que es más importante en esta técnica es que hay que hacer mover el cuero cabelludo sobre la superficie ósea craneana y no solamente los dedos sobre el cuero cabelludo.


Al cruzar las dos manos debe formarse con ellas una especie de casco adherido al cuero cabelludo, a fin de moverlo con un movimiento alterno de vaivén en direcciones diversas, de una manera continua y regular. Entre los sistemas mecánicos de masaje, están muy indicados los vibradores eléctricos, que sustituyen los masajes manuales, con la ventaja de que se pueden aplicar en un estado de distensión y reposo. Existen otros aparatos complicados para el masaje de la cabeza, de competencia exclusiva de los institutos de belleza.